Siempre sentí la necesidad de desarrollarme al menos en dos áreas: la psicoterapia y el arte. No siempre podía vincular todos mis intereses, mis recorridos, y las identidades que se iban despertando en cada experiencia. Sin embargo hoy creo firmemente que nada de lo ocurrido fue casual ni superfluo. Lo espiritual es es el trasfondo, una manera de llamar a Eso inefable que trenza, entreteje, sostiene y da sentido a las cosas. Bendigo cada búsqueda y lo que puedo aprender de vivir... trenzando mundos. Este es un intento de transmitir algo de ese aprendizaje, aún sabiendo que cada experiencia tiene mucho de intransferible.



SILVIA JUDIT LERNER
Contacto: silviajlerner@gmail.com

COMO RÍOS

Tratar de conocerse a uno mismo es como perseguir al horizonte. Más te acercas más se aleja.
¿Y si sólo se tratara de correr, de fluir ente las piedras del propio yo y del mundo, como los ríos de montaña, hasta que este ansia de llegar se desborde en algún mar?...

¿Y qué es un río?.... El agua en sí misma es limpia y transparente, pero... El río, ¿es más el agua que el cauce por el que corre?... ¿ Es incluso el agua pero no los peces que lo habitan?... ¿Y no será, incluso, hasta la basura que le arrojan?...
Una sola cosa sé: que cuanto más se mueve un río, más fresco permanece.
Hay ríos que se detienen ante las primeras piedras.
Hay ríos que se repliegan sobre sí y se esconden en las napas profundas de la tierra y desaparecen.
Hay ríos que saltan sobre todos los obstáculos, fuertes y vitales y se dividen y multiplican en blancos diamantes líquidos.
Hay ríos pequeños y gráciles.
Hay ríos poderosos.
Hay ríos tranquilos que llegan a olvidarse que son ríos.
Hay ríos turbulentos de aguas oscuras en las q nada puede reconocerse.
Hay ríos de vida que pintan su curso de colores y siembran la fertilidad en su camino, y todos le bendicen a su paso.
Hay ríos de muerte que devoran, cuyo fondo es invisible y su andar traicionero, y tenebrosos remolinos se agitan en su seno.
Hay ríos de agua que bendicen la tierra.
Y hay ríos de lava que destruyen con fuego y mueren como piedras negras y maldicen la tierra para siempre.


Somos ríos.