Siempre sentí la necesidad de desarrollarme al menos en dos áreas: la psicoterapia y el arte. No siempre podía vincular todos mis intereses, mis recorridos, y las identidades que se iban despertando en cada experiencia. Sin embargo hoy creo firmemente que nada de lo ocurrido fue casual ni superfluo. Lo espiritual es es el trasfondo, una manera de llamar a Eso inefable que trenza, entreteje, sostiene y da sentido a las cosas. Bendigo cada búsqueda y lo que puedo aprender de vivir... trenzando mundos. Este es un intento de transmitir algo de ese aprendizaje, aún sabiendo que cada experiencia tiene mucho de intransferible.



SILVIA JUDIT LERNER
Contacto: silviajlerner@gmail.com

DE QUÉ TRATA ESCRIBIR(SE).

     Cito un lúcido párrafo de MARIA NEGRONI, publicado el 8 de enero por la revista "Ñ", en versión digital:      
     
       "Creo que la escritura magnetiza, tiene un conocimiento que nosotros no tenemos. Va más rápido. Cuando uno escribe, escribe cosas que no sabe que sabe. En estos casos, es una escritura que se ha independizado de su productor, que cumple un papel hipnótico. Funciona como una metáfora del deseo, uno camina hacia lo que desea dormido, se va dejando llevar por algo que lo va hipnotizando.   La escritura en los relatos fantásticos es como un hilo de Ariadna al revés: no para salir del laberinto, sino para ir hacia el centro de él."  


      Me identifico plenamente con esta descripción. Considero que  puede extenderse también a otras áreas creativas. Algo nos lleva de la mano a zonas desconocidas, aún cuando  creemos saber de qué se trata, o tengamos un buen mapa.  Siempre existe la posibilidad de que una puerta aparentemente conocida al abrirse nos arroje a un mundo mágico, tenebroso, místico o… Crear es asomarse a todo tipo de sorpresas.
      Pero tenemos que elegir abrirla, dejar que la mano se acerque al picaporte, y lo gire.