Siempre sentí la necesidad de desarrollarme al menos en dos áreas: la psicoterapia y el arte. No siempre podía vincular todos mis intereses, mis recorridos, y las identidades que se iban despertando en cada experiencia. Sin embargo hoy creo firmemente que nada de lo ocurrido fue casual ni superfluo. Lo espiritual es es el trasfondo, una manera de llamar a Eso inefable que trenza, entreteje, sostiene y da sentido a las cosas. Bendigo cada búsqueda y lo que puedo aprender de vivir... trenzando mundos. Este es un intento de transmitir algo de ese aprendizaje, aún sabiendo que cada experiencia tiene mucho de intransferible.



SILVIA JUDIT LERNER
Contacto: silviajlerner@gmail.com

UN BELLO MENSAJE

"Permitan que el niño interior se libere. Permitan que sea. Crezcan a través de la libertad hacia la joven madurez sin importar la edad que tengan en este momento. No vinieron a esta Tierra a trabajar duro, ni a sudar ni a sangrar ni a preocuparse. Vinieron a esta Tierra para aprender a amar, primero a Uds. mismos y después a cada persona o cosa que se encuentren, fueron traídos aquí a la Tierra para vivir en la ALEGRÍA, para experimentar todos sus gustos, sus sensaciones, sus lugares de misterio.(...) ¿Qué les puede dar alegría en este preciso momento? ¿Qué les puede liberar de todo lo que les ha hecho daño, incluido el daño que se han hecho a Uds. mismos? (...) Abranse a sus sueños. Sueñen con lo imposible."

"La Conexión Pleyadiana", de Juan Angel Moliterni.

CREATIVIDAD: LA IMPORTANCIA DEL PRIMER PASO

Empiezo a escribir solamente para ordenarme un poco, oh, yo trompito.
Siempre que escribo aparecen ideas que no sabía que tenía o que podía producir. También aparecen insights, reconocimientos, tomas de conciencia,  porque me encuentro manifestando emociones que quizás tampoco sabía exactamente que estaban ahí. Otras veces expreso la madeja de sensaciones, sentimientos, pensamientos, sueños y pesadillas, y el hecho de escribirlos va logrando que la madeja se desenrede, que aparezca el hilo conductor que, antes de enrollarse, partía de y conducía hacia un centro. Mi centro. Ese espacio propio que no es del todo individual. Ese espacio donde el pequeño yo puede encontrarse con el Sí Mismo. Y escucharlo. Y dejarse iluminar y guiar por su luz.
   En realidad, es como con cualquier acto creativo. Puede ser que a veces tengamos una idea previa a la acción, una imagen de lo que queremos obtener. Sin embargo, en el devenir del hacer aparecen novedades, sorpresas, hallazgos y desafíos.
  A veces no aparece nada, es cierto. Pero es difícil que eso ocurra una vez que empezamos. Y podemos empezar con una simple palabra azarosa, un garabato, un recorte… Se trata de confiar en el fluir de la energía creativa, de la que somos una manifestación.
Eso es lo que yo siento como conectar con la Fuente, con el centro, con algo que es tan inmanente y a la vez no es exactamente uno mismo.
    Y está ahí. Esperando que abramos la puerta para ir a jugar. A crear. A jugar.-