Siempre sentí la necesidad de desarrollarme al menos en dos áreas: la psicoterapia y el arte. No siempre podía vincular todos mis intereses, mis recorridos, y las identidades que se iban despertando en cada experiencia. Sin embargo hoy creo firmemente que nada de lo ocurrido fue casual ni superfluo. Lo espiritual es es el trasfondo, una manera de llamar a Eso inefable que trenza, entreteje, sostiene y da sentido a las cosas. Bendigo cada búsqueda y lo que puedo aprender de vivir... trenzando mundos. Este es un intento de transmitir algo de ese aprendizaje, aún sabiendo que cada experiencia tiene mucho de intransferible.



SILVIA JUDIT LERNER
Contacto: silviajlerner@gmail.com

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DIA DEL MAESTRO

Agradezco infinitamente a todos los maestros que me enseñaron y enseñan, y a todos mis pacientes y alumnos, que le dan sentido a que siga aprendiendo.
Aprender y enseñar: dos lados inseparables de un mismo encuentro.
FELIZ DIA!!!!
"Uno no puede hablar acerca del misterio", escribió René Magritte; "uno debe ser cautivado por él". (M. Berman, "El reencantamiento del mundo)



Ilustración: Crea, constituye, nutre. Téc. mixta. SJL
(…)Mientras la imaginación actúa, usted está de alguna manera fuera de sí mismo, en otra zona. A veces el estado no es más que una ensoñación, una mirada fija, una ausencia; a veces, el despliegue de todo un proyecto futuro; a veces, un terror alucinatorio por la noche; en ocasiones una visión de éxtasis como el que tenían los santos. Existen diversas intensidades, pero cuanto más entregado está usted, tanto más imaginativa es la fantasía, sus escenas, sus voces, sus seres, sus sentimientos y percepciones. Su realidad le posee y las palabras «fantasía», «imaginación», «visión» no son realmente aplicables . Da la impresión de que es demasiado real y demasiado importante.
Los niños por debajo de diez años, los adolescentes y por supuesto, los muy ancianos se encuentran atraídos una y otra vez hacia este estado, apartándose de lo habitual.
Imaginar exige una atención absoluta. La mente en la zona de la imaginación no puede tolerar la interrupción de la misma manera que Usted no puede hacerlo cuando intenta conectar de nuevo un corticircuito o evitar que una salsa se espese, o mientras prepara las notas para la reunión de mañana por la mañana. Sin embargo, cuando un niño se sienta en el suelo en medio de un estropicio con tres muñecos y un recipiente de agua derramada, o corre frenético por el jardín, entrando y saliendo de los arbustos, está tan profundamente entregado a sus tareas como lo está usted, incluso es posible que lo esté más.
Su trabajo consiste en jugar. El juego es la tarea del niño.
(…) Por medio de su concentración, el niño obtiene espacio para respirar y práctica (…)
Hace falta cortesía. Llame antes de entrar. (James Hillman. El código del alma)


(Y al final, todos seguimos siendo niños...)

"Yo también pinto, mami". Acuarela. SJL

LAS PALABRAS DE LA MADRE

Cuando la propia madre elogia y dice palabras amorosas, uno piensa: "Claro, lo dice porque es mi mamá"... Y las desoye. En parte porque siempre están ahí, porque se renuevan en cada buena ocasión.
Pero cuando la madre ya no está, cada palabra  en el recuerdo parece vital, profética, iluminada, llena de sentido y de valor, casi sagrada.
Y se busca esa forma de apoyo y de cariño con más dolor que esperanza porque - en el fondo - uno sabe que nunca más se tendrá.
Y entonces la memoria se vuelve un cofre de tesoros.

Para preguntarse cada día:

¿Qué cosas hiciste hoy? ¿Cuál fue en la dirección de tus sueños?


CAPARAZONES


 Allá van, cruzando el jardín, mis dos tortugas. Marchan en fila como si fueran veinte. Mis dos tortugas. 
¿Quién dijo que son lentas? ¿Y quién hizo de ese dato su condición de identidad? “Lento como una tortuga…” 
Parpadeo y ya no están.
No son lentas.
Son empeñosas y fuertes. Cruzan cien veces estas planicies verdes que para ellas deben ser extensas.
Buscan. Buscan flores de hibiscus que el árbol les regala cada atardecer. Buscan tallos tiernos. Y el agua ocasional del riego y de la lluvia. Y se buscan entre ellas.
No les interesa un pepino el pepino que les ofrezco.
Desde que empiezan a entibiarse los días, caminan casi todo el tiempo. Yo no creo que se sientan lentas. No las veo lentas.
¿Tendrán sueños de volar, las tortugas? Porque parecen querer ir a todos lados. Incluso se encaraman por los escalones. Y los suben de algún modo misterioso. Y entran a la casa.
¿Por qué el Creador les dio la pesada carga de sus caparazones?

Como a tantos seres, las protege lo que les pesa, les pesa lo que las protege. 

ENSEÑANZA

Si tuviera que enseñar algo a mis hijas, algo para toda la vida, les diría: “NO SE QUEDEN CON ALGUIEN QUE NO LAS ACOMPAÑA A SER FELICES. Sean amorosas, pero no abnegadas. Cuídense, cuídense, cuídense. El primer amor: hacia sí mismas. Y que sea tan bueno y generoso ese amor, que pueda incluir a otros.

No se pongan a la gente a la espalda: llévenla en el corazón.” 


DANZA Y LUZ (De "Paisajes del Alma")

Me levanté temprano, a pesar de que anoche parecía imposible entrar al sueño: una puerta cerrada, y yo sentada en el umbral del lado de afuera, los ojos abiertos de par en par, ocupados de estrellas invisibles.
Pero el sol tironéo de mis tobillos, por debajo de las frazadas, y me sacó de la cama.
Con un ánimo infrecuente, me vestí cómoda y de zapatillas, y me fui a probar una clase de yoga.
Fue un poco liviana para mi gusto. Mis compañeras eran encantadoras señoras de pelo blanco y articulaciones oxidadas.
Pero mi cuerpo agradeció los estiramientos, los movimientos pausados y la relajación. Y, claro, con mis cincuenta y pico, yo era la joven. Al contrario de lo que me pasó en otro gimnasio muy cool  al que fui hace dos días, donde todo resultó una gran exigencia y una prueba para mi orgullo. Y la que tenía treinta años más (o de más) era yo, entre mis jóvenes compañeros.
¿Qué prefiero? Disfrutar debería ser ya una prioridad…
Lo dicen desde el Cielo: Abraham[1], el jasidismo y —creo—también la Kabbalah. Quizás muchos otros Maestros.  Las entidades espirituales —explican— sienten a través de nosotros (los seres encarnados), gozan con nuestro placer, se deleitan con nuestra satisfacción, celebran nuestros logros, expanden lo creado con nuestras creaciones.
¡Pobres!… —pienso de pronto—, porque les damos pocas ocasiones. Hay demasiado dolor en este mundo. Y, por añadidura, les echamos la culpa a los dioses, a D’s, a los mundos superiores.
Pero volviendo… En este estado de bienaventuranza, con el cuerpo murmurando gratitud de que le prestara un poco de atención, pasé por un negocio en el que siempre miro una pequeña lámpara de vitraux, tipo Tiffany, con forma de mariposa.  Hace años que la miro. Y pienso: “Debe ser cara… Es cara… No voy a gastar eso en algo que es sólo un adorno…”
Pero esta vez sentí que era mala conmigo.
La mariposa era la última que quedaba. Son importadas, y cierto funcionario del gobierno, odia —entre otras cosas— las mariposas extranjeras.
Abrí mi cartera sin mucha esperanza. Pero ahí estaba el dinero de mi trabajo. Así que pedí que la probaran. La vi encenderse colorida, traslúcida y alegre. Y la compré. Me la compré.
Ahora va a estar posada en mi cuarto. Va a iluminar un rinconcito de mis sueños. ¿Me traerá también alguno? ¿Se llevará otros?
Seguí caminando con la bolsa. Un poco más feliz que de costumbre.
Me acompañaba la música en mis auriculares, que adoro, y que ni siquiera me concedo lo suficiente, aunque nada me lo impide. Sólo que no me trato todo lo bien que podría. En medio de mi exigencia permanente, las mil obligaciones, el trabajo, la familia, los compromisos,  y esa voz amarga que continuamente me reprocha lo que no alcanzo a hacer, olvido que la vida también consiste en disfrutar lo que se puede, lo que la vida ofrece. Lo que también tenemos derecho a pedirle. Que uno no se convierte en egoísta por eso. Que hay muchas formas de revelar luz. Y que cuando estamos contentos, lejos de acumular culpas por el mundo que sufre, somos mejores personas si podemos apreciar y agradecer, si nos alejamos de la amargura y el resentimiento, si hacemos circular lo que tenemos. Porque la alegría también  puede hacernos más generosos. Y si soñamos y nos acercamos a cumplir nuestros sueños, expandimos el Universo y alegramos a los ángeles.

Llegué a casa. No había desayunado. Me preparé un rico café con leche, tostadas de pan integral con semillas crujientes, queso blanco y mermelada dietética (pero rica). Y todo sabía mejor que de costumbre.
Y entonces la música, la misma que venía trayendo desde la calle, me llenó el corazón y se metió por mis piernas y mis brazos. Desenfundó las manos, esas pequeñas mariposas. Y la columna estaba sensible y ondulante y blanda, y los pies ágiles.
Y la música me vistió por dentro.
Y empecé a bailar.
Como cuando era chica y María Fux nos enseñaba a danzar una planta, un color, el aire mismo, una emoción, el silencio.
Bailé con alegría. Como hace tanto. Bailé haciendo dibujos que encendían el espacio a mi alrededor y desaparecían enseguida. Un dibujo tras otro. Cada giro, cada movimiento.
Y el corazón comenzó a reír.

Y los ángeles reían conmigo.




[1] Conjunto de entidades espirituales canalizadas por Esther Hicks, que desarrollaron la idea de la Ley de Atracción.

Próxima configuración en el cielo: dos trígonos formando una estrella de David.

         Cada configuración en el cielo nos ofrece un modo de andar en la tierra. Es parte de nuestra evolución trascender los condicionamientos astrológicos, pero a la vez es sabio escucharlos.
    Conocer y aprovechar las mareas no significa no tener un rumbo propio. Sirve para navegar mejor.
      En el infinito, las energías del Agua y la Tierra se armonizan ahora.
     Al parecer, se nos abre un tiempo de posibilidades para crecer, para conectar, para querer y crear, para que lo material no pese sobre nosotros sino que sostenga nuestro andar. Que el espíritu y la sensibilidad insuflen nueva vida a la materia. Que lo material de cuerpo y entidad a lo sutil.

   El libre albedrío es la posibilidad de que cada uno elija su momento para actuar. Y se haga cargo de los resultados.

   Que las bendiciones potenciales de este tiempo se conviertan en amorosas realidades para todos..

DE QUÉ TRATA ESCRIBIR(SE).

     Cito un lúcido párrafo de MARIA NEGRONI, publicado el 8 de enero por la revista "Ñ", en versión digital:      
     
       "Creo que la escritura magnetiza, tiene un conocimiento que nosotros no tenemos. Va más rápido. Cuando uno escribe, escribe cosas que no sabe que sabe. En estos casos, es una escritura que se ha independizado de su productor, que cumple un papel hipnótico. Funciona como una metáfora del deseo, uno camina hacia lo que desea dormido, se va dejando llevar por algo que lo va hipnotizando.   La escritura en los relatos fantásticos es como un hilo de Ariadna al revés: no para salir del laberinto, sino para ir hacia el centro de él."  


      Me identifico plenamente con esta descripción. Considero que  puede extenderse también a otras áreas creativas. Algo nos lleva de la mano a zonas desconocidas, aún cuando  creemos saber de qué se trata, o tengamos un buen mapa.  Siempre existe la posibilidad de que una puerta aparentemente conocida al abrirse nos arroje a un mundo mágico, tenebroso, místico o… Crear es asomarse a todo tipo de sorpresas.
      Pero tenemos que elegir abrirla, dejar que la mano se acerque al picaporte, y lo gire. 

HACER(SE) PROBLEMA

        Como la mayoría de la gente, intento sufrir lo menos posible. Busco estar en paz, serenar mi mente, abrir mi corazón, fluir con la vida sin hacerle demasiada resistencia, aceptar Lo-Que-Es... A veces lo consigo. Y otras no. 
       ¿Será realmente posible eso de "estar más allá del bien y del mal"? ¿O sería más correcto tratar de "estar bien a pesar del mal"?¿Cuánto es inevitable padecer?
Y por otro lado… ¿podremos trascender esta mirada dual que divide las cosas en buenas y malas?...

       Una amiga —Telma— me decía en Facebook: "Yo miro los árboles, las plantas… que no les afecta mucho que cambie el muro de Fb. Entonces me doy cuenta de que el torbellino está en que los juegos a que jugamos son cada vez más fútiles y fugaces. Más virtuales. Más tontos..."
       
Tal vez sea parte de nuestra condición humana: problematizarnos con cosas que no afectan a los árboles ni a las plantas, sólo a nosotros, los seres humanos…       
Sin embargo, como seres de la naturaleza, estamos en red: quizás todos nos afectemos a todos. 
Y nosotros podemos darnos cuenta del efecto que producimos en otros, y en nosotros mismos.
Por eso, nuestra capacidad de conciencia trae una inmensa responsabilidad, y una extraña mezcla de fragilidad y poder.

VOLVER AL PROPIO CENTRO, que coincide con el centro del Universo

Me voy un tiempo de cualquier lado (por ejemplo, Facebook) ¡y todo cambia!
A veces siento que el tiempo va más rápido que todos nosotros. Dicen que la ascensión energética de la tierra trajo una vibración mayor que la de nuestros cuerpos. O sea: el planeta (y el tiempo) ¡van más rápido que nuestras partículas! Eso explicaría parte de la inquietud y desazón de estos tiempos... aunque sólo una parte.
 La meditación nos ayuda a centrarnos. En medio de este torbellino físico y emocional.

Como persona y como terapeuta, sigo confiando en que dentro de nosotros hay un centro de calma, serenidad y silencio. El verdadero ojo de la tormenta, donde todo se aquieta.
La meditación, la creatividad, el pensamiento inspirado, la sabiduría, la música, el amor, el color, el servicio, el tratarse bien a uno mismo y a los otros... Quizás sean muchas puertas para entrar en un solo lugar. 


Que hoy encuentres tu puerta.

MIRADAS

Construimos nuestra propia mirada a partir de nuestras experiencias con el mundo, con los otros.
La mirada ajena a veces nos constituye, nos hace sentir presentes, nos confirma en la existencia.
Pero hay miradas que nos destituyen, nos quitan fuerza de ser, descalifican lo que somos mediante la descalificación de lo que hacemos. Critican para deshacer, no para mejorar y construir.
O simplemente nos miran en vacío, sin vernos. Cuánto daña una mirada que no nos reconoce.
Hay miradas amorosas y miradas envidiosas. Se nos puede mirar con buenos y con malos ojos.
Ambas tienen poder.

Sobre todo el que le damos.



DESEOS Y CAPRICHOS

¿Deseos o caprichos? No son lo mismo. Sin embargo, podemos confundirlos.
Ambos tienen algo en común: nos orientan hacia un objeto, una persona, a realizar una determinada acción para conseguir algo...
Pero tienen diferencias. Un capricho nos mueve ciegamente, y nos duele más el "NO" que la frustración de algo en particular. El capricho no admite razonamientos, y generalmente pide límites.
El deseo —¡quién puede definirlo realmente!— es más bien una energía puesta en marcha que puede crear o destruir, crearnos o destruirnos.
¡Hay tanto más para seguir pensando!


DIA DE LA MUJER 2013

       Más que en el "Día de la Mujer" , me gusta pensar en un día en que honramos los valores de género, los que podemos —y debemos— compartir todos los seres humanos: la capacidad de nutrir y sostener lo que crece, embellecer, sanar, escuchar abierta y amorosamente, la receptividad, el cuidado de la tierra y de la vida en general, el deseo de la paz más que el de la guerra, la fortaleza de enfrentar los dolores de parto para que algo nuevo llegue a la vida...
       Ni todas las mujeres ni sólo las mujeres desarrollamos estos potenciales.
       Brindo por un mundo cada vez más inclusivo, con la riqueza de lo femenino junto a lo masculino.

EL TESTIGO

     El tiempo pasa. Los hijos crecen. Las cosas cambian.
     Y una parte de uno sigue igual, como un observador atemporal, sin edad, casi sorprendido.

Sentirse bien

ES MÁS FÁCIL SENTIRSE BIEN QUE SEGUIR SINTIÉNDOSE BIEN...

CREATIVIDAD...

EXCESO DE CREATIVIDAD TRAE BLOQUEO DE LA CREATIVIDAD

LA MÚSICA DE LAS PALABRAS

     Las palabras son muy poderosas. Unas pocas pueden cambiar el día de alguien. A veces su vida...
     La "música" con que hablamos, el tono, es tanto o más importante. 
     La amabilidad, la ternura, la suavidad, el respeto, la consideración, pueden hacer que un mensaje sea aún más poderoso. Y afectan positivamente el estado de ánimo de quien dice tanto como de quien escucha.

LA LUZ EN TÍ

LA ENERGÍA ES LUZ
 LA LUZ ES ENERGÍA.
Y TAMBIÉN  AMOR.
POR ESO  EL AMOR ILUMINA. 

    Cuando dejamos que la Energía entre en nuestro cuerpo, - por ejemplo a través de la oración, la meditación,  la relajación y la visualización - se extiende también a nuestro entorno, y al resto de nuestra vida. La Luz ha sido siempre tomada como símbolo de lo Superior, lo que sana, lo que salva, lo que guía.           Todos tenemos una Luz interior y una posibilidad de conectarnos con la Gran Luz que anima las cosas.
       En cada uno la Luz se expresa de una manera particular, como si fuéramos prismas de diferentes formas y consistencias.

        En contacto con la Luz crecemos y también ayudamos a crecer y a vivir mejor a quienes nos rodean.

     Por eso, toma contacto con la Luz, y con la forma particular que ella adquiere cuando llega y se manifiesta a través de ti. Amplía tu espacio interior y tu intención de que más Luz te llegue, te habite, y fluya desde tu Ser.

LA ENERGÍA ES LUZ, LA LUZ ES ENERGÍA. TAMBIÉN ES AMOR. Y EL AMOR ILUMINA

PADRES... en su DÍA

Padres: el mundo también depende de su amor.
Que haya muchos padres buenos, serenos, presentes, felices, confiables en su autoridad y no autoritarios, que conozcan profundamente a sus hijos y se dejen conocer, que transmitan seguridad y no certezas, que cobijen y que sepan abrir la puerta para ir a jugar ... con sus hij@s...
Por el papá que tuve y que vive en mi corazón, al igual que el padre de mis hijas...
¡Feliz día a todos!

DOLOR Y SANACIÓN

     Todos tenemos heridas en el alma. No hay vida que no produzca alguna forma de dolor. Pero así también tenemos en nuestro interior la capacidad de sanarnos.
     El primer paso es reconocer el dolor, cuál es la herida, y conectar con el deseo de sentirse mejor y de crecer. Y abrirse entonces a los recursos y personas que el mar de la vida acerca a nuestra orilla para que lo tomemos.
     También hay que pedir. Y aceptar.
     Y finalmente agradecer. Y dar.

     En este universo donde todos somos uno y todo está en conexión, nuestra sanación puede ser también lo que otro necesita para hacer su propio proceso.

FELICIDAD Y PAZ INTERIOR

     “Quien experimenta la paz interior no se siente un destrozado por el fracaso ni embriagado por el éxito. Sabe vivir plenamente esas experiencias en el contexto de una serenidad profunda y vasta, consciente de que son efímeras y de que no tiene ningún motivo para aferrarse a ellas. No ‘decae’ cuando las cosas toman un mal giro y debe hacer frente a la adversidad. No se hunde en la depresión, pues su felicidad reposa sobre sólidos cimientos.”

Matthieu Ricard, “En defensa de la felicidad”.

INVITACIÓN A LEER... "APRENDER A PEDIR". I, II y III

"APRENDER A PEDIR". I, II y III.

Qué es pedir?
Pedir y Poder.
El costo de no pedir.

A partir de http://trenzandoideas.blogspot.com.ar/2013/12/aprender-pedir-lo-que-el-pedido-no-es.html

EL DESEO: Una perspectiva espiritual

    "Nadie discutirá que desear es natural y que el deseo desempeña un papel motor en la vida. Pero no confundamos las aspiraciones profundas que engendra el curso de nuestra existencia con el deseo, que no es sino una sed, una tortura para la mente. (...)  El deseo tanto puede alimentar nuestra existencia como envenenarla.
     Puede asimismo hacerse más amplio, libre y profundo para convertirse en una aspiración: llegar a ser una persona mejor, obrar en beneficio de los seres o alcanzar la Iluminación espiritual. Es importante establecer una distinción entre el deseo, que es esencialmente una fuerza ciega, y la aspiración, que va precedida de una motivación y una actitud. Si la motivación es vasta y altruista, puede favorecer las mejores cualidades humanas y los mayores logros. Cuando es limitada y egocéntrica, sólo sirve para alimentar las preocupaciones sin fin de la vida corriente, que se suceden como olas desde el nacimiento hasta la muerte y no conllevan ninguna garantía de satisfacción profunda. Cuando es negativa, puede conducir a una destrucción devastadora.”  
Matthieu Ricard, “En defensa de la felicidad”.

"QUIERO Y NO PUEDO"

    Para producir algo se necesitan objetivos concretos, o al menos claras intenciones, un entorno tranquilo, un tiempo propio y sin interrupciones, y un estado de silencio interior.
    Muchas mujeres queremos producir en medio de tantas corridas, promesas superpuestas
hechas a tantas personas, vínculos, relaciones, compromisos…
    Del dos al stress hay menos de un paso.


APRENDER A PIVOTAR: Un recurso desde la Ley de Atracción.

   La Ley de Atracción dice que nuestra vibración atrae eventos que vibran de igual manera.    Cuando nos sentimos mal y pensamos en lo que nos falta, en lo que nos salió mal, lo que no conseguimos, lo que no somos, lo que no nos dan… vibramos con esa negatividad, atrayendo “más de lo mismo”. Para salir de ese círculo vicioso —me siento mal y atraigo más eventos que me hacen sentir mal— es importante aprender a trabajar con nuestros pensamientos, modificando poco a poco nuestras emociones y nuestra posición frente a la vida. A esto se le llama "Creación Deliberada", ya que frecuentemente creamos circunstancias de manera espontánea e inconsciente.
   Hay muchas maneras de llegar a ello. A mi entender, la psicoterapia es una de las mejores maneras, en tanto y en cuanto no se centre exclusivamente en la descripción de los problemas sino en la búsqueda de nuevas actitudes, de cambios profundos.
   También hay otros recursos, perfectamente compatibles, como se describen en los libros de Esther Hicks (film “El Secreto”): “Pedid que ya se os ha dado”, “El poder de las emociones”, “El dinero y la Ley de Atracción”.
   Uno de ellos, que creo que podemos aprender y practicar, es el llamado “Pivotar”. Brevemente: consiste en transformar un pensamiento de “Detesto esto…”, “No quiero aquello…”, “Eso me hace sufrir…”, “Es horrible que…" "Es injusto…” por pensamientos centrados en lo que SÍ QUEREMOS: “Estoy deseando que…”, “Lo que verdaderamente quiero es…”, “Qué bueno sería que…”, “Qué alegría tendré si…”

Pensar en lo que  deseamos no es negar la realidad, sino ponernos en un estado que puede ir mejorando paulatinamente, de manera de poder dirigirnos hacia nuestros objetivos y recibir los cambios favorables. Nos permite centrarnos en lo que queremos cambiar y obtener para nuestra vida, más que en lamentarnos por lo que no tenemos o no podemos.
Además, nos saca del espacio de la queja. Siendo el lenguaje uno de los instrumentos más poderosos para cambiar nuestra realidad, recordemos que la queja es —en ese sentido— el acto língüístico más inútil, (como decimos en Coaching). 

MADRES (Para el Día de la Madre…)

Ser madre no es un mérito.
Es una elección y a veces ni siquiera eso.
Y sin embargo, ser madre es siempre un compromiso,
algo que nos cambia para siempre.
Es un modo de tejer la vida y ser tejida por ella.

En nuestro rol de madres nos hacemos, nos deshacemos,
nos perdemos, nos encontramos.

No hay dos madres iguales, como no hay dos hijos iguales.
Como no hay dos amores iguales.
Ni dos vidas iguales.

Nos inventamos cada vez.
A veces nos sale bien.
A veces no tanto.
Así que todo el tiempo tenemos que aprender.
Acertando... Equivocándonos...

A veces no entendemos a nuestros hijos.
Y muchas veces ellos tampoco nos entienden.
Nos encontramos. Nos desencontramos...

Y, sin embargo, sabemos que hagan lo que hagan
duela lo que duela
los seguiremos amando.

Que mañana celebren con amor y alegría este día dedicado a nosotras.

PETICION MUNDIAL URGENTE!!!. Doctor Wayne W. Dyers

A todas las personas que sostienen el deseo y la intención suprema, para que reine permanentemente y de modo definitivo el Amor, la Paz y la Alegría, (...) quienes sientan como nosotros la necesidad de hacer el compromiso de vibrar y sostener permanentemente ese estado en su máxima intensidad, (...) sólo hay que decir en voz alta:
:
«YO DECRETO AQUÍ Y AHORA
HACER REINAR PERMANENTEMENTE
EL AMOR, LA PAZ Y LA ALEGRÍA,
EN MÍ Y ALREDEDOR DE MÍ,
PARA MI MÁS ALTO BENEFICIO
Y EL MÁS ALTO BENEFICIO DE TODOS ".

Luego es necesario sentir emociones como cuando uno está "enamorado". Es bueno mantener esta frecuencia de una manera "cuasi obsesiva ", y naturalmente, obrar en consecuencia.

Se pide hacer este compromiso por un mínimo de 21 días para así crear y activar los circuitos neuronales y energéticos necesarios.
Durante estos 21 días, será mejor cuanto más veces se repita: " Soy Amor, Paz, Alegría ", sintiendo, al mismo tiempo, las emociones correspondientes, manifestándolo en nosotros mismos y en nuestro alrededor.
Los resultados serán colosales porque un individuo que vive y vibra en alineamiento con la energía optimista y la voluntad de no juzgar a otros contrapesará la negatividad de 90.000 personas que viven en niveles más bajos de energía.
Un individuo que vive y vibra en el alineamiento con la energía de amor y respeto hacia todo cuanto existe contrapesará la negatividad de 750.000 personas que viven en niveles más bajos de energía.

Un individuo que vive y vibra en el alineamiento con la energía de iluminación, alegría, y paz infinita, contrapesará la negatividad de diez millones de personas que viven en niveles más bajos de energía.

CANDELA, una luz que se apaga

Ojalá este fuera un mundo en el que todos los niños se van a dormir bajo un techo, con la pancita llena, con la confianza de que hay adultos buenos que velan por ellos... Niños que se levanten en la mañana para aprender y jugar.
Este sería otro mundo. Si los niños vivieran así, el mundo se poblaría de adultos responsables, cariñosos, creativos, pacíficos.
La desprotección y el daño a los niños de hoy es la condena del futuro.

D´s nos ampare. Y que podamos amparar.

UNA EXPERIENCIA INTERESANTE: FERIA DEL LIBRO DE FOTOS DE AUTOR

Buenos Aires tiene ese no-sé-qué... que la hace especial, distinta, interesante. Será esto de los semáforos con tres luces celestes, mercados donde se venden antigüedades y verdura, vendedores de baratijas junto a marcas del primer mundo,y lo de juntar la Biblia con el calefón, la melancolía con el sentido del humor, la bronca con la resignación, el idealismo y la estafa...
En este querido y multifacético aquelarre donde vivimos como podemos, entre motociclistas que te rompen la ventanilla del auto en pleno día para robarte la cartera, juicios interminables, impuestos absurdos, y otros despropósitos, hay cosas hermosas que me sorprenden. Ya sé, hay muchas...
Ahora sólo voy a contar de una: la FERIA DEL LIBRO DE FOTOS DE AUTOR, en Espacio Ecléctico, en San Telmo.
 El sitio en la web cuenta de qué se trata: http://www.fotolibrosdeautor.com/sitio/contenidod.php

Pero lo lindo es ir y hacer la experiencia de mirar las dos mesas (el lugar no es muy grande, está en escala humana) o el catálogo que dan en la entrada, elegir qué mirar, sentarse en los silloncitos blancos, sacarse las ganas, devolver el libro, elegir otro... el tiempo que uno quiera. Algunos se pueden comprar, otros son ejemplares únicos, y están allí solamente para que el autor/a pueda compartir su mirada, su idea, sus gestos convertidos en libro, en libro álbum, en libro objeto.
Pero no se trata de leer. Tampoco de mirar fotografías. Es eso y algo más, porque este género —en el cual yo también me voy adentrando desde que empecé a interesarme más en la ilustración— es una invitación a otros modos de encuentro que llevan a sorprenderse, a jugar, a reflexionar, a alegrarse, a apenarse, a conmoverse...
Desde el libro que se llama "Yo", donde una jovencita muestra escenas de su vida en alegres pop ups (esos troquelados que se levantan cuando uno abre y pasa las páginas) a la exquisitez de "El Clatell de la Princesa" que hay que hojear con guantes blancos... muchas experiencias novedosas se ofrecen.
No voy a contar más. Hay de todo como en botica. Cosas bellas, algunas testimoniales que recuerdan dolores personales o sociales, nostalgias, prospectivas... Algunas que resultarán interesantes y otras no. Como en la vida.


Ojo, está hasta el 21 de agosto.


HONRANDO LA AMISTAD

Gracias a todos los que puedo nombrar como mis amigos.
Gracias a todos los que tienen un lugar para mí en su corazón.
Y gracias a todos aquellos que acercan lo bueno a mi vida, como mi amiga Silvia Martinica, que me hizo llegar esta maravillosa poesía de OSCAR WILDE.


Elijo a mis amigos no por la piel u otra característica cualquiera,
sino por la pupila:
tiene que tener brillo inquisidor y tonalidad inquietante.
A mí no me interesan los buenos de espíritu ni los malos de hábito.
Me quedo con aquellos que hacen de mí un loco y un santo.

De ellos no quiero respuestas,
quiero que me traigan dudas y angustias
y aguanten lo peor que hay en mí.
Para eso, únicamente siendo loco quiero los santos,
para que no duden de las diferencias y pidan perdón por las injusticias.
Elijo a mis amigos por la cara lavada y por el alma expuesta.
No quiero solamente un hombro o un regazo,
quiero también su mayor alegría.
Amigo que no ríe conmigo no sabe sufrir a mi lado.
Mis amigos son todos así: Mitad tontería, mitad inteligencia.
No quiero risas previsibles ni llantos piadosos.
Quiero amigos confiables, de aquellos que hacen de la realidad su fuente de aprendizaje,
pero luchan para que la fantasía no desaparezca.
No quiero amigos adultos ni aburridos,
los quiero mitad infancia y la otra mitad vejez.
Niños, para que no olviden el valor del viento sobre el rostro,
y viejos, para que nunca tengan prisa. 
Tengo amigos para saber quien soy yo.
Pues viéndolos locos y santos, tontos y serios, niños y viejos,
nunca me olvidaré que “normalidad” es una ilusión imbécil y estéril.
* OSCAR WILDE*

“DICEN QUE VIAJANDO SE FORTALECE EL CORAZÓN…” (Creo que era una canción de Litto Nebbia… )

Parte 1 de no sabemos cuántas…

¡Cuántas cosas le ocurren o le pueden ocurrir a uno cuando viaja! Al menos para mí, es una de las experiencias más enriquecedoras. Pura expansión del alma… Y considero cada viaje como una gran oportunidad que el destino me brinda, y que agradezco profundamente.
Acabo de volver de un viaje que fue como tres viajes en uno. Me fui por tres semanas (que se alargaron un poco gracias a las cenizas de un volcán europeo). Hacía muchos años que no me tomaba tanto tiempo para viajar en medio del año de trabajo. Pero todo conspiró gratamente para que esto ocurriera.
¿Qué quiero escribir en estas notas? ¿Una reflexión general acerca de lo que significa viajar? ¿Un relato de viaje, donde uno cuenta aventuras y desventuras? ¿O esos otros relatos de viaje en los que se describen lugares y situaciones para que puedan viajar con las palabras los que no viajan físicamente?
En realidad no lo sé todavía. Cuando empiezo, a veces no tengo una idea muy definida de lo que quiero escribir. O bien la tengo, y luego sale algo muy diferente.
Lo que quiero transmitir son, básicamente, impresiones. La huella que queda en mí cuando el mundo me toca, me acaricia o me presiona. Antes de que otras impresiones las tapen o las desdibujen...
Recurro a mi cuaderno de notas. La verdad es que lo usé muy poco durante el viaje, porque era todo tan intenso que no quedaba tiempo ni energía para contar lo vivido, porque todo se iba en vivirlo. (Lo cual llevaría a la lamentable reflexión de que, muchas veces, lo que escribo es casi la sombra o la estela de lo que no llego a vivir…)
Lo primero que sucede cuando uno viaja es una obviedad: uno se desterritorializa.
Pierde sus referencias habituales, básicamente un montón de hábitos se quedan como girando en el aire, sin tener en qué apoyar.
Según la edad y la plasticidad que uno tenga, la transición puede ser sencilla y breve, o puede generar un malestar que tome la forma de irritación, desconcierto o miedo.
Antes entraba en los cambios más aceitadamente. Ahora necesito un tiempo para volver a ubicarme en la nueva condición. Y bastante para dejar la anterior.
¡Cuánta ansiedad los últimos días para dejar todo “en orden”! Pero… ¿Cómo sentir que está en orden un universo que – uno cree – no puede seguir funcionando si uno no está presente?
De todos modos, si uno tiene fecha para partir, un pasaje que no se puede devolver, hay algo que angustia pero está a favor de uno: el tiempo seguirá corriendo y finalmente, de modo inevitable, llegará el día en que ya no se podrá hacer ninguna otra cosa más. Salvo ir al aeropuerto, o al puerto, o a la terminal de buses. De una u otra manera, con las cosas mejor o peor terminadas, - y salvo que ocurra algo drástico – uno se va.

Esto me recuerda algo muy impactante que vi en Cambridge, y también en alguna otra ciudad que ahora no recuerdo. Se llama “Chronophage”, y es un horrible y enorme saltamontes metálico – parecido a un allien - que camina sobre el borde dentado de un reloj muy especial, (The Corpus Clock) en el cual no hay números ni manecillas sino luces que se van moviendo. El  bicho camina, mueve las ruedas y se va comiendo los segundos a medida que los hace avanzar. En síntesis: un ser de pesadilla que se come el tiempo. El tiempo representado como una serie de círculos concéntricos – uno para segundos, otro para minutos, otro para horas, moviéndose a distinta velocidad - que no tiene principio ni final.
Como explica su creador, John Harrison, en el video (ver link, lamentablemente sólo lo conseguí en inglés pero se ve el Chronophage) su idea era mostrar un bicho desagradable y no un saltamontes estilo Disney.
En verdad, no hay nada de atractivo en esto de que algo se vaya comiendo el tiempo, segundo a segundo, minuto a minuto, hora tras hora… ¿Quién no ha sentido eso, al menos alguna vez?

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La sensación que me queda es que el gran saltamontes irá moviendo sus patitas ganchudas hasta que, inevitablemente, llegue el momento que tenga que llegar. Así que lo mejor es relajarse y no interferir en el flujo de las cosas.
Eso es algo que también sirve mucho en los viajes. (Continuará… espero. Porque todavía no conté siquiera adónde fui)