Siempre sentí la necesidad de desarrollarme al menos en dos áreas: la psicoterapia y el arte. No siempre podía vincular todos mis intereses, mis recorridos, y las identidades que se iban despertando en cada experiencia. Sin embargo hoy creo firmemente que nada de lo ocurrido fue casual ni superfluo. Lo espiritual es es el trasfondo, una manera de llamar a Eso inefable que trenza, entreteje, sostiene y da sentido a las cosas. Bendigo cada búsqueda y lo que puedo aprender de vivir... trenzando mundos. Este es un intento de transmitir algo de ese aprendizaje, aún sabiendo que cada experiencia tiene mucho de intransferible.



SILVIA JUDIT LERNER
Contacto: silviajlerner@gmail.com

COMO SENTIRSE BIEN

    ¿De qué depende estar o sentirse bien?... En realidad, no tengo ninguna certeza, pero sí algunas hipótesis.
    A veces pienso que es una cuestión de destino: los cielos se mueven y nuestras almas con ellos, y así es que por momentos nos sentimos entusiasmados y livianos, y por momentos sufrimos pasando por situaciones verdaderamente desafiantes y dolorosas. Otras veces me parece que depende de circunstancias externas, concretas, que pueden confabularse —a favor o en contra— para que uno se sienta de determinada manera.
    A menudo pienso que estar bien depende de un trabajo honesto y profundo sobre uno mismo. (¡Soy terapeuta, debería saberlo!)
    Entonces, ¿de qué depende que nos sintamos bien?
Muy a menudo creemos que depende de la presencia o el trato de otras personas. ¡Qué esclavitud! Para los otros, y para nosotros mismos.
    Lo que voy a decir quizás parezca una obviedad, aunque sería una de esas que olvidamos frecuentemente: sentirse bien depende, esencialmente, de cuán bien se siente uno consigo mismo... Cuánta simpatía sentimos por nuestra propia persona, cuánto tenemos para reprocharnos, qué pensamos y sentimos al mirarnos al espejo...
Lo que recordamos, ¿lo recordamos con resentimiento? ¿con vergüenza?... ¿con culpa?
Sentirse bien con uno mismo depende muy especialmente del modo en que uno enfrenta sus conflictos, sus errores, sus defectos... ¿con intolerancia o con paciencia? ¿con negligencia? ¿con sabiduría? ¿con rigidez? ¿con soberbia? ¿con un exceso de culpa? ... ¿O con deseos de aprender y crecer?... Eso influye directamente en cuánto siente uno que puede valorarse y apreciarse, a pesar de no ser perfecto/a…
   Sentirse bien tiene mucho que ver con el tipo de diálogo que tenemos con nuestro propio corazón, las conversaciones que habitan en el fondo del alma.
    El amor de otro puede ayudar a hacer el proceso de llegar a buenos términos con uno mismo. Pero no puede  sustituirlo. Porque no hay amor de otro que compense la falta de amor por uno mismo.
    Sentirse bien proviene, además, de tener un sentido en la vida, o al menos, estar buscándolo (lo que también da un sentido). Una tarea que podamos amar, aún cuando no siempre sea grata o fácil, una ideología que nutra y oriente la vida cotidiana, un proyecto creativo que nos alimente a medida que lo alimentamos, el amor a otros más que el amor de los otros (pero sin excluirlo)… Y tener tiempo para lo que parece “perder tiempo”, darse permiso para la amistad, el descanso, la alegría y el juego.

   Debemos recordar que sentirse bien es siempre un estado más o menos pasajero, y que es necesario aprender a surfear sobre las olas de la vida, que son siempre cambiantes. Y confiar que ese movimiento puede volver a traernos paz y bienestar aunque de momento parezca imposible.
  
Sentirse bien, probablemente, obedezca a dos tipos de factores: los que dependen de uno y los que no dependen de uno. Creo que es tarea personal (y sabia) hacer que los primeros crezcan más que los otros.

2 comentarios:

  1. creo que también pasa por la personalidad, el estar seguro de sí mismo, es como una coraza que a veces es fuerte e impenetrable y otras veces se torna permeable ante situaciones externas...quizás buscar el equilibrio entre el interior-exterior y compensar...elijo que el exterior no me abrume (o sí?), busco lo que me haga felíz y me aferro a ello...es un ejercicio diario.
    Cariños, Ro

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  2. Me gustó eso de " lo que parece perder tiempo", darse permiso para la amistad..."
    Después de todo es eso...nada más ni nada menos...el juego, el descanso,...
    Abrazos
    Susana

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