Siempre sentí la necesidad de desarrollarme al menos en dos áreas: la psicoterapia y el arte. No siempre podía vincular todos mis intereses, mis recorridos, y las identidades que se iban despertando en cada experiencia. Sin embargo hoy creo firmemente que nada de lo ocurrido fue casual ni superfluo. Lo espiritual es es el trasfondo, una manera de llamar a Eso inefable que trenza, entreteje, sostiene y da sentido a las cosas. Bendigo cada búsqueda y lo que puedo aprender de vivir... trenzando mundos. Este es un intento de transmitir algo de ese aprendizaje, aún sabiendo que cada experiencia tiene mucho de intransferible.



SILVIA JUDIT LERNER
Contacto: silviajlerner@gmail.com

Datos personales

CAPARAZONES


 Allá van, cruzando el jardín, mis dos tortugas. Marchan en fila como si fueran veinte. Mis dos tortugas. 
¿Quién dijo que son lentas? ¿Y quién hizo de ese dato su condición de identidad? “Lento como una tortuga…” 
Parpadeo y ya no están.
No son lentas.
Son empeñosas y fuertes. Cruzan cien veces estas planicies verdes que para ellas deben ser extensas.
Buscan. Buscan flores de hibiscus que el árbol les regala cada atardecer. Buscan tallos tiernos. Y el agua ocasional del riego y de la lluvia. Y se buscan entre ellas.
No les interesa un pepino el pepino que les ofrezco.
Desde que empiezan a entibiarse los días, caminan casi todo el tiempo. Yo no creo que se sientan lentas. No las veo lentas.
¿Tendrán sueños de volar, las tortugas? Porque parecen querer ir a todos lados. Incluso se encaraman por los escalones. Y los suben de algún modo misterioso. Y entran a la casa.
¿Por qué el Creador les dio la pesada carga de sus caparazones?

Como a tantos seres, las protege lo que les pesa, les pesa lo que las protege. 

ENSEÑANZA

Si tuviera que enseñar algo a mis hijas, algo para toda la vida, les diría: “NO SE QUEDEN CON ALGUIEN QUE NO LAS ACOMPAÑA A SER FELICES. Sean amorosas, pero no abnegadas. Cuídense, cuídense, cuídense. El primer amor: hacia sí mismas. Y que sea tan bueno y generoso ese amor, que pueda incluir a otros.

No se pongan a la gente a la espalda: llévenla en el corazón.” 


DANZA Y LUZ (De "Paisajes del Alma")

Me levanté temprano, a pesar de que anoche parecía imposible entrar al sueño: una puerta cerrada, y yo sentada en el umbral del lado de afuera, los ojos abiertos de par en par, ocupados de estrellas invisibles.
Pero el sol tironéo de mis tobillos, por debajo de las frazadas, y me sacó de la cama.
Con un ánimo infrecuente, me vestí cómoda y de zapatillas, y me fui a probar una clase de yoga.
Fue un poco liviana para mi gusto. Mis compañeras eran encantadoras señoras de pelo blanco y articulaciones oxidadas.
Pero mi cuerpo agradeció los estiramientos, los movimientos pausados y la relajación. Y, claro, con mis cincuenta y pico, yo era la joven. Al contrario de lo que me pasó en otro gimnasio muy cool  al que fui hace dos días, donde todo resultó una gran exigencia y una prueba para mi orgullo. Y la que tenía treinta años más (o de más) era yo, entre mis jóvenes compañeros.
¿Qué prefiero? Disfrutar debería ser ya una prioridad…
Lo dicen desde el Cielo: Abraham[1], el jasidismo y —creo—también la Kabbalah. Quizás muchos otros Maestros.  Las entidades espirituales —explican— sienten a través de nosotros (los seres encarnados), gozan con nuestro placer, se deleitan con nuestra satisfacción, celebran nuestros logros, expanden lo creado con nuestras creaciones.
¡Pobres!… —pienso de pronto—, porque les damos pocas ocasiones. Hay demasiado dolor en este mundo. Y, por añadidura, les echamos la culpa a los dioses, a D’s, a los mundos superiores.
Pero volviendo… En este estado de bienaventuranza, con el cuerpo murmurando gratitud de que le prestara un poco de atención, pasé por un negocio en el que siempre miro una pequeña lámpara de vitraux, tipo Tiffany, con forma de mariposa.  Hace años que la miro. Y pienso: “Debe ser cara… Es cara… No voy a gastar eso en algo que es sólo un adorno…”
Pero esta vez sentí que era mala conmigo.
La mariposa era la última que quedaba. Son importadas, y cierto funcionario del gobierno, odia —entre otras cosas— las mariposas extranjeras.
Abrí mi cartera sin mucha esperanza. Pero ahí estaba el dinero de mi trabajo. Así que pedí que la probaran. La vi encenderse colorida, traslúcida y alegre. Y la compré. Me la compré.
Ahora va a estar posada en mi cuarto. Va a iluminar un rinconcito de mis sueños. ¿Me traerá también alguno? ¿Se llevará otros?
Seguí caminando con la bolsa. Un poco más feliz que de costumbre.
Me acompañaba la música en mis auriculares, que adoro, y que ni siquiera me concedo lo suficiente, aunque nada me lo impide. Sólo que no me trato todo lo bien que podría. En medio de mi exigencia permanente, las mil obligaciones, el trabajo, la familia, los compromisos,  y esa voz amarga que continuamente me reprocha lo que no alcanzo a hacer, olvido que la vida también consiste en disfrutar lo que se puede, lo que la vida ofrece. Lo que también tenemos derecho a pedirle. Que uno no se convierte en egoísta por eso. Que hay muchas formas de revelar luz. Y que cuando estamos contentos, lejos de acumular culpas por el mundo que sufre, somos mejores personas si podemos apreciar y agradecer, si nos alejamos de la amargura y el resentimiento, si hacemos circular lo que tenemos. Porque la alegría también  puede hacernos más generosos. Y si soñamos y nos acercamos a cumplir nuestros sueños, expandimos el Universo y alegramos a los ángeles.

Llegué a casa. No había desayunado. Me preparé un rico café con leche, tostadas de pan integral con semillas crujientes, queso blanco y mermelada dietética (pero rica). Y todo sabía mejor que de costumbre.
Y entonces la música, la misma que venía trayendo desde la calle, me llenó el corazón y se metió por mis piernas y mis brazos. Desenfundó las manos, esas pequeñas mariposas. Y la columna estaba sensible y ondulante y blanda, y los pies ágiles.
Y la música me vistió por dentro.
Y empecé a bailar.
Como cuando era chica y María Fux nos enseñaba a danzar una planta, un color, el aire mismo, una emoción, el silencio.
Bailé con alegría. Como hace tanto. Bailé haciendo dibujos que encendían el espacio a mi alrededor y desaparecían enseguida. Un dibujo tras otro. Cada giro, cada movimiento.
Y el corazón comenzó a reír.

Y los ángeles reían conmigo.




[1] Conjunto de entidades espirituales canalizadas por Esther Hicks, que desarrollaron la idea de la Ley de Atracción.

Próxima configuración en el cielo: dos trígonos formando una estrella de David.

         Cada configuración en el cielo nos ofrece un modo de andar en la tierra. Es parte de nuestra evolución trascender los condicionamientos astrológicos, pero a la vez es sabio escucharlos.
    Conocer y aprovechar las mareas no significa no tener un rumbo propio. Sirve para navegar mejor.
      En el infinito, las energías del Agua y la Tierra se armonizan ahora.
     Al parecer, se nos abre un tiempo de posibilidades para crecer, para conectar, para querer y crear, para que lo material no pese sobre nosotros sino que sostenga nuestro andar. Que el espíritu y la sensibilidad insuflen nueva vida a la materia. Que lo material de cuerpo y entidad a lo sutil.

   El libre albedrío es la posibilidad de que cada uno elija su momento para actuar. Y se haga cargo de los resultados.

   Que las bendiciones potenciales de este tiempo se conviertan en amorosas realidades para todos..

DE QUÉ TRATA ESCRIBIR(SE).

     Cito un lúcido párrafo de MARIA NEGRONI, publicado el 8 de enero por la revista "Ñ", en versión digital:      
     
       "Creo que la escritura magnetiza, tiene un conocimiento que nosotros no tenemos. Va más rápido. Cuando uno escribe, escribe cosas que no sabe que sabe. En estos casos, es una escritura que se ha independizado de su productor, que cumple un papel hipnótico. Funciona como una metáfora del deseo, uno camina hacia lo que desea dormido, se va dejando llevar por algo que lo va hipnotizando.   La escritura en los relatos fantásticos es como un hilo de Ariadna al revés: no para salir del laberinto, sino para ir hacia el centro de él."  


      Me identifico plenamente con esta descripción. Considero que  puede extenderse también a otras áreas creativas. Algo nos lleva de la mano a zonas desconocidas, aún cuando  creemos saber de qué se trata, o tengamos un buen mapa.  Siempre existe la posibilidad de que una puerta aparentemente conocida al abrirse nos arroje a un mundo mágico, tenebroso, místico o… Crear es asomarse a todo tipo de sorpresas.
      Pero tenemos que elegir abrirla, dejar que la mano se acerque al picaporte, y lo gire. 

HACER(SE) PROBLEMA

        Como la mayoría de la gente, intento sufrir lo menos posible. Busco estar en paz, serenar mi mente, abrir mi corazón, fluir con la vida sin hacerle demasiada resistencia, aceptar Lo-Que-Es... A veces lo consigo. Y otras no. 
       ¿Será realmente posible eso de "estar más allá del bien y del mal"? ¿O sería más correcto tratar de "estar bien a pesar del mal"?¿Cuánto es inevitable padecer?
Y por otro lado… ¿podremos trascender esta mirada dual que divide las cosas en buenas y malas?...

       Una amiga —Telma— me decía en Facebook: "Yo miro los árboles, las plantas… que no les afecta mucho que cambie el muro de Fb. Entonces me doy cuenta de que el torbellino está en que los juegos a que jugamos son cada vez más fútiles y fugaces. Más virtuales. Más tontos..."
       
Tal vez sea parte de nuestra condición humana: problematizarnos con cosas que no afectan a los árboles ni a las plantas, sólo a nosotros, los seres humanos…       
Sin embargo, como seres de la naturaleza, estamos en red: quizás todos nos afectemos a todos. 
Y nosotros podemos darnos cuenta del efecto que producimos en otros, y en nosotros mismos.
Por eso, nuestra capacidad de conciencia trae una inmensa responsabilidad, y una extraña mezcla de fragilidad y poder.

VOLVER AL PROPIO CENTRO, que coincide con el centro del Universo

Me voy un tiempo de cualquier lado (por ejemplo, Facebook) ¡y todo cambia!
A veces siento que el tiempo va más rápido que todos nosotros. Dicen que la ascensión energética de la tierra trajo una vibración mayor que la de nuestros cuerpos. O sea: el planeta (y el tiempo) ¡van más rápido que nuestras partículas! Eso explicaría parte de la inquietud y desazón de estos tiempos... aunque sólo una parte.
 La meditación nos ayuda a centrarnos. En medio de este torbellino físico y emocional.

Como persona y como terapeuta, sigo confiando en que dentro de nosotros hay un centro de calma, serenidad y silencio. El verdadero ojo de la tormenta, donde todo se aquieta.
La meditación, la creatividad, el pensamiento inspirado, la sabiduría, la música, el amor, el color, el servicio, el tratarse bien a uno mismo y a los otros... Quizás sean muchas puertas para entrar en un solo lugar. 


Que hoy encuentres tu puerta.

MIRADAS

Construimos nuestra propia mirada a partir de nuestras experiencias con el mundo, con los otros.
La mirada ajena a veces nos constituye, nos hace sentir presentes, nos confirma en la existencia.
Pero hay miradas que nos destituyen, nos quitan fuerza de ser, descalifican lo que somos mediante la descalificación de lo que hacemos. Critican para deshacer, no para mejorar y construir.
O simplemente nos miran en vacío, sin vernos. Cuánto daña una mirada que no nos reconoce.
Hay miradas amorosas y miradas envidiosas. Se nos puede mirar con buenos y con malos ojos.
Ambas tienen poder.

Sobre todo el que le damos.



DESEOS Y CAPRICHOS

¿Deseos o caprichos? No son lo mismo. Sin embargo, podemos confundirlos.
Ambos tienen algo en común: nos orientan hacia un objeto, una persona, a realizar una determinada acción para conseguir algo...
Pero tienen diferencias. Un capricho nos mueve ciegamente, y nos duele más el "NO" que la frustración de algo en particular. El capricho no admite razonamientos, y generalmente pide límites.
El deseo —¡quién puede definirlo realmente!— es más bien una energía puesta en marcha que puede crear o destruir, crearnos o destruirnos.
¡Hay tanto más para seguir pensando!


DIA DE LA MUJER 2013

       Más que en el "Día de la Mujer" , me gusta pensar en un día en que honramos los valores de género, los que podemos —y debemos— compartir todos los seres humanos: la capacidad de nutrir y sostener lo que crece, embellecer, sanar, escuchar abierta y amorosamente, la receptividad, el cuidado de la tierra y de la vida en general, el deseo de la paz más que el de la guerra, la fortaleza de enfrentar los dolores de parto para que algo nuevo llegue a la vida...
       Ni todas las mujeres ni sólo las mujeres desarrollamos estos potenciales.
       Brindo por un mundo cada vez más inclusivo, con la riqueza de lo femenino junto a lo masculino.

EL TESTIGO

     El tiempo pasa. Los hijos crecen. Las cosas cambian.
     Y una parte de uno sigue igual, como un observador atemporal, sin edad, casi sorprendido.

Sentirse bien

ES MÁS FÁCIL SENTIRSE BIEN QUE SEGUIR SINTIÉNDOSE BIEN...

CREATIVIDAD...

EXCESO DE CREATIVIDAD TRAE BLOQUEO DE LA CREATIVIDAD

LA MÚSICA DE LAS PALABRAS

     Las palabras son muy poderosas. Unas pocas pueden cambiar el día de alguien. A veces su vida...
     La "música" con que hablamos, el tono, es tanto o más importante. 
     La amabilidad, la ternura, la suavidad, el respeto, la consideración, pueden hacer que un mensaje sea aún más poderoso. Y afectan positivamente el estado de ánimo de quien dice tanto como de quien escucha.

LA LUZ EN TÍ

LA ENERGÍA ES LUZ
 LA LUZ ES ENERGÍA.
Y TAMBIÉN  AMOR.
POR ESO  EL AMOR ILUMINA. 

    Cuando dejamos que la Energía entre en nuestro cuerpo, - por ejemplo a través de la oración, la meditación,  la relajación y la visualización - se extiende también a nuestro entorno, y al resto de nuestra vida. La Luz ha sido siempre tomada como símbolo de lo Superior, lo que sana, lo que salva, lo que guía.           Todos tenemos una Luz interior y una posibilidad de conectarnos con la Gran Luz que anima las cosas.
       En cada uno la Luz se expresa de una manera particular, como si fuéramos prismas de diferentes formas y consistencias.

        En contacto con la Luz crecemos y también ayudamos a crecer y a vivir mejor a quienes nos rodean.

     Por eso, toma contacto con la Luz, y con la forma particular que ella adquiere cuando llega y se manifiesta a través de ti. Amplía tu espacio interior y tu intención de que más Luz te llegue, te habite, y fluya desde tu Ser.

LA ENERGÍA ES LUZ, LA LUZ ES ENERGÍA. TAMBIÉN ES AMOR. Y EL AMOR ILUMINA

PADRES... en su DÍA

Padres: el mundo también depende de su amor.
Que haya muchos padres buenos, serenos, presentes, felices, confiables en su autoridad y no autoritarios, que conozcan profundamente a sus hijos y se dejen conocer, que transmitan seguridad y no certezas, que cobijen y que sepan abrir la puerta para ir a jugar ... con sus hij@s...
Por el papá que tuve y que vive en mi corazón, al igual que el padre de mis hijas...
¡Feliz día a todos!

DOLOR Y SANACIÓN

     Todos tenemos heridas en el alma. No hay vida que no produzca alguna forma de dolor. Pero así también tenemos en nuestro interior la capacidad de sanarnos.
     El primer paso es reconocer el dolor, cuál es la herida, y conectar con el deseo de sentirse mejor y de crecer. Y abrirse entonces a los recursos y personas que el mar de la vida acerca a nuestra orilla para que lo tomemos.
     También hay que pedir. Y aceptar.
     Y finalmente agradecer. Y dar.

     En este universo donde todos somos uno y todo está en conexión, nuestra sanación puede ser también lo que otro necesita para hacer su propio proceso.

FELICIDAD Y PAZ INTERIOR

     “Quien experimenta la paz interior no se siente un destrozado por el fracaso ni embriagado por el éxito. Sabe vivir plenamente esas experiencias en el contexto de una serenidad profunda y vasta, consciente de que son efímeras y de que no tiene ningún motivo para aferrarse a ellas. No ‘decae’ cuando las cosas toman un mal giro y debe hacer frente a la adversidad. No se hunde en la depresión, pues su felicidad reposa sobre sólidos cimientos.”

Matthieu Ricard, “En defensa de la felicidad”.

INVITACIÓN A LEER... "APRENDER A PEDIR". I, II y III

"APRENDER A PEDIR". I, II y III.

Qué es pedir?
Pedir y Poder.
El costo de no pedir.

A partir de : http://trenzandoideas.blogspot.com.ar/2013/12/aprender-pedir-lo-que-el-pedido-no-es.html

EL DESEO: Una perspectiva espiritual

    "Nadie discutirá que desear es natural y que el deseo desempeña un papel motor en la vida. Pero no confundamos las aspiraciones profundas que engendra el curso de nuestra existencia con el deseo, que no es sino una sed, una tortura para la mente. (...)  El deseo tanto puede alimentar nuestra existencia como envenenarla.
     Puede asimismo hacerse más amplio, libre y profundo para convertirse en una aspiración: llegar a ser una persona mejor, obrar en beneficio de los seres o alcanzar la Iluminación espiritual. Es importante establecer una distinción entre el deseo, que es esencialmente una fuerza ciega, y la aspiración, que va precedida de una motivación y una actitud. Si la motivación es vasta y altruista, puede favorecer las mejores cualidades humanas y los mayores logros. Cuando es limitada y egocéntrica, sólo sirve para alimentar las preocupaciones sin fin de la vida corriente, que se suceden como olas desde el nacimiento hasta la muerte y no conllevan ninguna garantía de satisfacción profunda. Cuando es negativa, puede conducir a una destrucción devastadora.”  
Matthieu Ricard, “En defensa de la felicidad”.